Vístase, vease y siéntase como sus ídolos… La ‘Narcocultura’

Mexico: Welcome to Chapolandia Zetalandia

Mensaje en barda ubicada en el centro de Monterrey

Como bien sabemos, gran parte del problema actual de México proviene de las actividades relacionadas con el narcotráfico. Ya sean asesinatos, cobros de derecho de piso, extorsiones, venta de drogas, robo de vehículos o la actividad ilcícita que se puedan imaginar, todo esto ha venido a desgraciar aún más a nuestro ya golpeado país. Una de las razones por las que no se le ve fin a este problema, y viéndolo con un enfoque a mediano y largo plazo, es la idea que se tiene del narcotraficante como una persona valiente, arriesgada y con honor; basicamente, un ídolo y un modelo a seguir.

El problema inicia desde la mala educación que se pueda dar en casa y a la falta de buenos valores inculcados; en la manera en que nuestros padres nos motivan (o desmotivan) a ser buenos o malos ciudadanos. Un país en el que reinan la impunidad, la corrupción y la desigualdad social se convierte en un escenario perfecto para el desarrollo de este mal. Es como si una planta creciera en un campo fértil enriquecido con excremento que le sirve de abono para crecer (las similitudes con el caso referido no son coincidencia). Es fácil pensar que si la autoridad no actuará en contra de una actividad ilícita, podríamos todos empezar a sacarle provecho, que al cabo nadie nos castigará…

En México, y principalmente en estados del norte, existe una admiración hacia algunas figuras del narcotráfico de algunos sectores de la población. Ya sea en las calles o en la red, esto es algo que se puede constatar. Cuanta gente no se refiere en foros de internet (sobretodo en los relacionados al narco) o en pláticas de borrachos a los narcotráficantes como “Mi compadre el Chapo” o “El buen Edgar”(como en el ejemplo que mencionaré más adelante), y los exalta comentando que tal capo es la ley, jactándose de conocerlos e incluso alentándolos por el simple hecho de ser de su misma región, apoyando a determinado cartel de ser el bueno, de ser el que manda, y lo más irónico es que presumen con mucho orgullo el formar parte (o más bien de creer formar parte) de esas organizaciones criminales.

Por poner un ejemplo… vagando por internet fui a dar con esta publicación de un artículo de Mercado Libre, en la cual vendían una playera tipo Polo de la marca ‘Ralph Lauren’, similar a la que usaba Edgar Valdez Villarreal ‘La Barbie’ en el momento en que fue presentado por las autoridades. Contrario a lo que se pudiera pensar, el publicante de este artículo hacía énfasis en que era idéntica a la del narcotraficante, hasta agregó una foto para hacer la comparación, y como era de esperarse las preguntas acerca del artículo y las ofertas por llevarse una playera no se hicieron esperar.

Playera de la Barbie en anuncio de Mercado Libre

“Oye, no tienes una con el número 2, igual como la que traía el buen Edgar?” fue una de las muchas preguntas que le hicieron al vendedor. Hubo quienes en tono de broma comentaban también acerca del artículo… “No tendras una gorra como la que traía el Chapo cuando lo capturaron? O una camisa de mamey como las del JJ” preguntaba otro usuario con aires de sárcasmo al ver como muchísima gente se abalanzaba a querer llevarse su playera ‘oficial’ de la Barbie. Por si no bastara con la exposición en los medios,  la imagen del narco se engrandece con la musica y los video-homes. Cantidades enormes de narcocorridos, canciones de hip-hop y películas ensalzando a los narcotraficantes. Pero esta admiración hacia los grandes capos no es exclusiva de gente adulta (que aunque muchos de adulto solo tienen la mayoría de edad).

Los niños ya no juegan a policías y ladrones, juegan a ser soldados contra zetas (o de cualquier otro cartel). Desde pequeños, ya muchos desean llegar a ser narco y tener poder, dinero y practicamente lo que quieran, de una manera ‘fácil’. Ésto me recordó a una escena de la reciente película mexicana ‘El Infierno’; en ésta, se le pregunta a un adolescente sobre que quería ser de grande, a lo que él contesta sin dudar: “Pues que más… pues un chingón, como mi papá”. Puede dar risa la respuesta a algunos, pero es una realidad en muchos lugares.

Película El Infierno

Para los que no han visto la película, se las recomiendo. Retrata con humor negro y de una forma cruda la realidad del narcotráfico en el país, exponiendo el nivel de corrupción e hipocresía que existe por parte de gobierno y autoridades, las disputas entre carteles, y el efecto que tiene en la vida normal de las personas de un pueblo cualquiera. Cuentan la historia de un migrante deportado que regresa a su pueblo San Miguel (N)Arcangel topándose con una triste realidad, en la que la violencia y el narcotráfico se han vuelto el pan de cada día, y que dejándose llevar por la corriente, termina como muchos otros en el negocio.

Triste que mucha de la gente que entra en este negocio no sabe lo que le va a esperar, pero aún más triste que aún sabiéndolo se atrevan a arriesgarse y entrar a un mundo en el que de ninguna forma se puede salir bien, derivado en parte a la falta de buenas oportunidades laborales y también en una pobre base de valores. Irónico que todos hayan oído del Cartel de Juárez, de la Familia o del Cartel del Golfo, y que incluso conozcamos los nombres de los líderes de estas organizaciones delictivas, pero no sepamos el nombre del último premio nobel mexicano (por mencionar un ejemplo), creo que eso ya nos dice mucho de la cultura que manejamos y el tipo de personajes que admiramos y hacemos famosos. En este mismo blog, los temas que más lectores convocan son los relacionados con el narcotráfico (salvo algunas excepciones).

Si me preguntan, creo que aún estamos condenados por un buen rato, y si no me preguntan, pues ya leyeron lo que pienso, y en lo que espero equivocarme. Mientras sigamos creyendo y aceptando ciegamente lo que nos dicen el gobierno, la tele y demás medios, y mientras no tomemos cartas en el asunto, la situación seguirá así. Y es que siendo realistas, quién se atrevería a cambiar las cosas, quien arriesgaría su vida o la de su familia cuando lo más cómodo es llegar con la mentalidad de “Tu agarra lana y hazte pendejo”, y como no, cuando muchos crecimos con frases como la famosa “El que no tranza no avanza”.

Sé que despues de darle tantas vueltas a un tema como éste se termina con un sentimiento de impotencia, coraje y frustración, pero tomémoslo como un reto, de ir cambiando poco a poco los valores. Y como he dicho anteriormente, no me refiero a cambiar todo, pero hay que ir poco a poco dando cabida a cosas más positivas, tratar de inculcar el gusto por el deporte, la ciencia y las artes a los más jovenes, que al fin y al cabo son el presente y futuro de nuestro país. Empecemos por las pequeñas cosas, los cambios mayores iran llegando. Como decía aquella frase (que los programadores también aplicamos), “Divide y vencerás”. A ver si es por ahi.

Sobresss

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One Comment en “Vístase, vease y siéntase como sus ídolos… La ‘Narcocultura’”


  1. […] algún cartel, pero que les encanta andar a la ‘narcomoda’, como se comentaba en una publicación anterior,  Aqui un ejemplo de lo que les […]


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