De rol por Sinaloa y territorio tarahumara (Segunda parte)

Continúa de la publicación De rol por Sinaloa y territorio tarahumara (Primera parte).

Habíamos llegado a Creel, después de un viaje de 10 horas en tren. Llegamos al cuarto de hotel, donde el Sky nomás no jalaba, traía los cables pegados con una ‘mexicanada’, pero eso era lo de menos, empezaba a hacer hambre así que fuimos al comedor. Nos sentamos, y al ser un comedor comunitario, llegaron más personas, entre ellas una mujer de Singapur, de nombre ‘Fadzilah’. Ella no hablaba español, así que me preguntó si hablaba inglés, y no es como que yo sea el gran poliglota, pero pues me defendí, y la chava entró al cotorreo con nosotros. Ella venía sola y ya había estado en los Estados Unidos; posteriormente, iría a Guatemala y Belice, y creo que seguiría hacia Sudamérica. Toda una aventurera. Junto a ella, estaban dos alemanes, muy buen pedo, que cuando empezamos a hablar de futbol se unieron a la plática, hablamos acerca de los jugadores mexicanos que han jugado en Alemania (como Ricardo Osorio y Pável Pardo), y de los que han jugado o juegan en otros países de Europa (conocían al ‘Chicharito’ Hernandez y a Giovani Dos Santos, por ejemplo), y por lo que comentaron tenían una buena impresión de ellos como futbolistas y como personas, eso es bueno.

Se acabó el tiempo de cenar y nos retiramos; tanto los alemanes como la singapurense nos comentaron que al día siguiente harían el tour que organizaba el hotel, eso indicaba que los veríamos de nuevo por la mañana. Salimos a recorrer las calles de Creel, y nos topamos con muchísimas tiendas de artesanías; recuerdo en particular una en la que pregunté acerca de unas piezas de cerámica, y en eso llegó una señora encarrerada (a la que mis compas le llamaron ‘La Señora Loca’), que mas que loca yo la veía demasiado apasionada con la historia de su mercancía, que con un acento muy anorteñado nos explicó TODO acerca del estilo de esa cerámica (que se realiza en Mata Ortiz), nos platicó de sus reumas y le tiró con todo al Gobierno Federal, en particular al ‘Enano de los Pinos’ (como ella lo llamó). Ahora si, para rematar bien ese día, unas cheves tranquilonas y una buena plática para festejar el momento de vacaciones y de estar alejado de la rutina del trabajo…

Al día siguiente, visitaríamos varios lugares, empezando por una cueva donde vivían unos rarámuris, en las afueras de Creel. Un alemán estaba impresionado de poder entrar a la casa de ellos, decía que era demasiado ‘fuerte’, y probablemente tenga razón, pero si a mi me dejaran propina por dejar entrar a la gente a ver mi cuarto, creo que también lo haría jaja. Cabe mencionar que a estas alturas del paseo, un señor se había dado a notar por las múltiples pendejadas que preguntaba o comentaba, decía estar estudiando nahuatl y comentaba cada que podía hasta de las cosas más irrelevantes, no fue alguien ‘no grato’ durante el viaje, pero para comprender mejor el viaje es necesario mencionarlo en el relato jaja. En fin, después de la cueva regresamos al camión, y entramos a una reserva tarahumara, en la Misión San Ignacio. Pagamos una pequeña cuota de 15 pesos para entrar. Ahi a la gente se le respeta, no se pueden comprar propiedades en esa zona, e incluso los autos pueden circular sin placas, nadie les dirá nada. Llegamos a una iglesia, que curiosamente no tenía bancas (según nos comentaron, porque ahí hacen danzas en ciertos festejos), un señor muy amable y hospitalario la cuidaba, y conocía a nuestro guía. De hecho, el guía conocía a mucha gente de todos los lugares a los que nos llevó.

Hombre cuidando la Iglesia, en Misión San Ignacio

Ahi dentro de la misión, fuimos a dos sitios llamados ‘El Valle de los Hongos’ y ‘El Valle de las Ranas’. Eran lugaes en donde había unas piedras enormes, que extrañamente, parecían hongos y ranas… lógico no??? Recuerdo un comentario de una niña que iba ahi, dijo “Ya pasamos el de los hongos, el de las ranas, ahora que sigue??? El Valle de las jirafas???”, jaja un comentario intrascendente sin duda pero que me hizo reír por la forma en que lo preguntó. De ahi continuamos hacia el Parque de la Cascada Cusararé, un lugar muy hermoso, con una cascada de 30 metros, uno de esos lugares que uno no se imagina que hubiera tan cerca de uno, y tan poco publicitado.

Cascada Cusárare

De regreso de la cascada, aun por el camino de terracería, vimos a un enano con un hacha más grande que él, el guía que traía el camión lo invitó a  subir, su nombre era ‘Manuel’.  Ahí, el guía contó que a Manuel una vez le pidieron que desmontara la hierba de una parte del parque, y que empezó a agarrar parejo a tumbar hierba con todo y pinos jajaja, de lo que Toño comentó que éste realmente era ‘El Enano de los Pinos’ jajaja, todo un personaje. El señor hablador trataba de cotorrearlo y tirarle carro, mientras que nosotros y unos sinaloenses que venían en el camión solo estábamos a la expectativa de ver que mamada fuera a decir. Ya antes de llegar a Creel llegamos al Lago Arareco, un lago muy bonito, de agua quieta, que reflejaba las montañas y los paisajes de una manera muy vistosa. Ahi se encontraban algunas niñas rarámuris vendiendo artesanías como de costumbre, y un niño haciendo ‘patitos’ en el Lago. Intente competirle, pero me puso una santa arrastrada.

Ya de regreso en Creel, buscamos donde comer y fuimos a dar a una fondita. A nuestra mesa llegaron dos chavitas a vendernos artesanías, como las hay a lo largo del pueblo. Nos aplicaron el combo compra-peso sin éxito, y después, una de las dos comentó que tenía hambre, le dije “Pásale a comer con nosotros” ya que quedaban dos sillas libres. Las niñas se veían algo tímidas, y no contestaban, solo le sacaban la vuelta a la invitación, hasta que la más chiquita dijo “Pues yo si me siento”; al ver esto, la más grande tambien se sentó. Les pedimos de comer y estuvieron con nosotros, eran muy simpáticas las dos, la más chiquita era un desmadrito andando. Poco a poco fueron agarrando mas confianza, y fue agradable ver que después ya estaban platicando con nosotros y nos dijeron sus nombres, la más grande se llamaba Martha y la pequeña Irma Graciela; Martha nos platicó algunas cosas e Irma inventaba y exageraba todas las respuestas para cada cosa que le preguntabamos, según ella su papá hacía de todo jeje. Al final, jugando con Irma, intentó morderme y me empezó a apretar la nariz, ya se sentían muy en confianza. Posteriormente terminamos de comer, compramos algunas artesanías y recuerdos,  y fuimos de regreso al hotel. Por cierto, no perdimos la oportunidad para tomarnos unas fotos con Martha e Irma:

Martha e Irma, dos niñas rarámuris

Irma, la inquieta niña rarámuri, jugueteando en Creel

Ya en el hotel, nos topamos con los sinaloenses que nos habían acompañado al tour, y estaban mas que puestos para unas cheves. Rob y yo bajamos cone llos, y en eso empezó a llover; como que se querían rajar con la lluvia, pero les pique el orgullo y nos fuimos a buscar un depósito. Cada que avanzabamos la lluvia iba arreciando más y más, hasta que tuvimos que refugiarnos en el techo saliente de un tejabán, ya que empezó a caer un aguacero helado y con granizos… después de ver que al agua no cedería, amarré bien mis huaraches tarahumaras que acababa de comprar y corrimos entre las vías del tren y las piedras en la búsqueda de un depósito, el espiritú rarámuri me invadió y se apoderó de mi para ir a comprar cheve jajaja. Por fin llegamos a un depósito, nos armamos de cheve y regresamos empapados al hotel a echarnos un baño.

A la hora de la cena llegó nuestra amiga de Singapur a la mesa, los alemanes ya se habían ido, y junto con ella llegó una chava holandesa acompañada de un inglés. Ambos se unieron a la plática, la holandesa había vivido dos años en el DF, así que no hubo problemas para comunicarnos, mientras que las clásicas pláticas de futbol hicieron que el inglés entrara en el cotorreo. Él era fanático del Leeds United, y era de esa ciudad (Leeds), le gustaba la buena música también. Al terminar de cenar, quedabamos pocos en la mesa, los sinaloenses nos esperaban afuera con las cheves, e invitamos a los extranjeros a venir con nosotros; ya afuera, tal cual inicio de chiste (“Estaba un inglés, una holandesa y un mexicano que…”), estabamos gente de diferentes regiones del mundo tomando y conversando a como podíamos, había los que sólo hablaban español, los que sólo hablaban inglés, y los que solo hablabamos un poco de todo, así que ya se imaginarán. Una señora del hotel nos pidió que no hicieramos ruido, y todos nos fuimos a otra casita de gente del mismo hotel, en donde al poco tiempo nos volvieron a correr; ya eran las 11, así que mejor cada quien se fue para su cuarto, el siguiente día habría otro tour: La cascada de Basaseachi.

Ya al día siguiente, ibamos en rumbo del parque de la cascada de Basaseachi. Muchísimas curvas, como es común en la sierra, pero al fin llegamos. Llegamos al mirador que se encuentra arriba y vimos la cascada desde las alturas. Nos recomendaron bajar para verla, había algunas veredas, y un niño pelirrojo llamado Daniel nos acompañó, era de los guías del lugar, al igual que muchos niños fué un poco tímido al principio pero al final terminó platicando hasta de su perro.  Bajamos a otro mirador y nos comentó que podíamos bajar cerca de donde caía el agua, por supuesto que le dijimos que queriamos ir, yseguimos bajando. Ya hasta abajo, había una brisa que nos empapó por completo, ademas de un fuerte sonido del agua cayendo. El paisaje era mágico, como para una postal, cualquier descripción que les pueda dar no refleja el sentimiento de estar ahi y sentir la brisa de la cascada, de aproximadamente 246 metros de altura.

En la parte baja de la cascada de Basaseachi

Ya con un poco de presión del tiempo, subimos hasta el estacionamiento donde nos esperarían; comento lo de la presión, porque debíamos de estar listos antes de las 3 y media, porque aproximadamente a esa hora, podría haber pasado el camión que va de Basaseachi a Chihuahua, que era en el que regresaríamos. Despues de pedir unas quesadillas, nos dejaron en una especie de estación (bastante chilera por cierto), y nos dijeron que el camión aún no pasaba; no había problema, al menos no nos había dejado. Fadzilah se quedó con nosotros, ya que ella tenía previsto tomar un camión en Chihuahua para ir a Zacatecas, así que todos esperamos el camión ahi. Pasó alrededor de una hora, y el camión no pasaba, nos empezabamos a preocupar un poco, pero el camión por fin llegó. Se sentía cerca el regreso a casa… De repente, cuando el celular agarró señal, me di cuenta que había dos mensajes de voz. Usualmente tiendo a ignorarlos, pero en ese momento los revisé; eran malas noticias, nuestro vuelo de regreso a Monterrey había sido cancelado, a que oportunos esos de VivaAerobus… comentando lo sucedido con la raza, en el autobus decidimos regresar en camión a Monterrey desde Chihuahua, ni hablar, había que regresar a la chamba.

Muchos momentos de reflexión y conversaciones interesantes durante los momentos posteriores, lo del avión era algo que no dependía de nosotros y no se podía hacer mucho, así que darle más vueltas al asunto no valía la pena. Por fin llegamos a Chihuahua; al preguntar sobre alguna corrida a Monterrey, precisamente estaba abordando uncamión que venía para acá, así que compramos los boletos rapidamente. Ayudamos a Fadzilah (que casi no hablaba español) a comprar su boleto a Zacatecas, y nos despedimos de ella. Ya estabamos en el camión que nos regresaría a casa, cansados y sin dinero. Llegamos a Monterrey aproximadamente a las 11 AM, mi barba denotaba que no había llevado rastrillo al vaje, y mi ropa delataba que no me había bañado ese día, pero eso no importaba en ese momento (ni ahora), ya que acababamos de conocer uno de los destinos turísticos mas interesantes que recuerdo. Por cierto, recien llegando hablé a VivaAerobus, y sin oponer resistencia alguna, me comentaron que el dinero del costo del vuelo que perdimos me sería reembolsado, asi que no hubo perdedores, todos somos campeones.

Pues esa fué una muy buena manera de gastar dos días de vacaciones, conocimos dos estados, paisajes increíbles, gente interesante, y un poco de la cultura y costumbres rarámuris. Pronto subiré más fotos de algunos de los lugares que conocimos cerca de Creel o de la cascada de Basaseachi en mi otro blog. Definitivamente un viaje que volvería a hacer, y los invito a que lo hagan, vale mucho la pena. Ahora, a regresar a la realidad, ya habrá mas tiempo de viajar.

Sobresss

Explore posts in the same categories: Pendejadas, Viajes

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

2 comentarios en “De rol por Sinaloa y territorio tarahumara (Segunda parte)”


  1. […] Nada en especial, solo un poco de mi « Mis batallas contra el Buró de Crédito De rol por Sinaloa y territorio tarahumara (Segunda parte) […]

  2. SEVE Says:

    ME ENCANTO TU BLOG, MIS HIJOS MI ESPOSO Y YO DESEAMOS HACER UN VIAJE A CREEL, Y ME ENCANTO LO QUE LEI, SOMOS DE SINALOA… TE FELICITO, REDACTAS MMMUUUYYY BIEEEEN!!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: